Panamá inicia formalmente gestiones para acceder al Programa de Exención de Visas de EE. UU
El Gobierno de Panamá dio este mes un paso formal en las negociaciones para que sus ciudadanos puedan viajar a los Estados Unidos sin necesidad de visa, a través del Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program).
La acción principal fue la conformación de un Grupo de Trabajo Interinstitucional, liderado por el ministro de Relaciones Exteriores encargado, Carlos A. Hoyos, que coordinará a las distintas entidades del Estado para cumplir los requisitos técnicos, operativos y de seguridad exigidos por la legislación estadounidense.
Objetivo y alcance del proceso
La instalación de este grupo marca el inicio formal del procedimiento para que Panamá aspire a entrar al Visa Waiver Program, instancia que permitiría a los panameños ingresar a Estados Unidos por turismo o negocios sin tramitar visa consular, sujeto al cumplimiento de un conjunto de condiciones técnicas y de seguridad.
Entre los puntos clave acordados en la primera reunión se encuentran:
- Establecer lineamientos para cumplir con los estándares de seguridad fronteriza.
- Fortalecer el intercambio de información entre Panamá y Estados Unidos.
- Definir responsabilidades de cada institución estatal para avanzar en los compromisos requeridos.
Coordinación bilateral
El grupo de trabajo operará en estrecha cooperación con autoridades de la Embajada de Estados Unidos en Panamá y funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), con quienes se revisarán los requisitos específicos y se coordinarán los esfuerzos técnicos necesarios para avanzar en el proceso.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, ha señalado que, aunque la aspiración panameña es “un proceso complejo que no será inmediato”, el país centroamericano tiene la capacidad de cumplir con los requisitos establecidos, especialmente en materia de seguridad y gestión migratoria.
Contexto y expectativas
El Gobierno panameño justifica el impulso a esta iniciativa no solo como una facilidad migratoria, sino como un mecanismo para fortalecer las relaciones bilaterales, promover el intercambio académico, cultural y empresarial, y consolidar una agenda de cooperación con Estados Unidos basada en estándares de seguridad y corresponsabilidad.
Aunque aún resta un proceso de evaluación técnica y política por parte de las autoridades estadounidenses, Panamá aspira a completar los requisitos dentro de la presente administración, tras mantener indicadores relevantes como una tasa de rechazo de visados inferior a los umbrales exigidos por el programa.


