Oficialismo busca sumar al PDG y frenar acercamiento del PPD y la DC a la derecha
Chile
Las negociaciones para definir la presidencia de la próxima Cámara de Diputados entran en una fase de alta tensión política, con un oficialismo que redobla esfuerzos para consolidar un pacto amplio con el Partido de la Gente (PDG) y contrarrestar el interés de sectores del PPD y la Democracia Cristiana (DC) por acercarse a la derecha.
El futuro bloque que integran el Socialismo Democrático, los liberales, el Frente Amplio, el Partido Comunista y sectores de la DC realizó este viernes una reunión telemática orientada a definir una oferta que motive al PDG a sumarse a un acuerdo político‑administrativo que contemple la alternancia en la presidencia de la Cámara y la distribución de espacios claves en comisiones legislativas.
No obstante, la ausencia de representantes del PPD, oficializada por razones logísticas, fue interpretada por algunos interlocutores como un síntoma de que esa fuerza está en conversaciones paralelas con la oposición de derecha. El jefe de bancada de la DC, Héctor Barría, reconoció que esa fuerza ha evaluado ofertas de Chile Vamos y sectores republicanos que implicarían excluir al Partido Comunista y al Frente Amplio de los principales espacios de la mesa directiva.
Desde el oficialismo afirman que mantener la unidad del bloque progresista y centrista es el “plan A”, con el objetivo de no marginar a partidos con representación significativa en comisiones como Hacienda, Constitución y Gobierno. En ese marco, los negociadores oficiales buscan cerrar una propuesta robusta al PDG, cuyo aporte de 14 diputados lo convierte en un actor decisivo para alcanzar una mayoría institucional estable.
El contexto actual se ha visto marcado por el reciente quiebre de las conversaciones del PDG con la derecha, tras diferencias en torno a la presidencia de la Cámara y las exigencias para temas de control interno, lo que reconfigura las estrategias de ambos bloques. Líderes del PDG han señalado que las negociaciones continuarán hasta mediados de marzo, cuando se debe instalar formalmente la mesa de la Corporación.
El desarrollo de estas negociaciones será clave para el manejo del nuevo periodo legislativo, pues define no solo la presidencia de la Cámara sino también la distribución de comisiones que influirán en la tramitación de proyectos clave durante los próximos meses.


