Miles de estadounidenses protestan contra la política migratoria de Trump
Estados Unidos
Miles de ciudadanos estadounidenses se movilizaron este viernes en múltiples ciudades del país para expresar su rechazo a las operaciones de control migratorio del gobierno de Donald Trump, en un contexto de creciente desencanto social e institucional.
La convocatoria coincide con un paro nacional y una serie de manifestaciones que incluyen marchas, cierres de negocios, huelgas y paros laborales con el objetivo de presionar por la modificación o el fin de las prácticas de deportación y detención impulsadas por el Ejecutivo federal.
Catalizadores de la movilización
La ola de protestas se intensificó tras dos hechos que han generado indignación pública:
- La muerte del enfermero Alex Pretti, abatido por agentes de la Patrulla Fronteriza mientras grababa una operación en Minneapolis.
- El asesinato de la poeta Renée Good a manos de un agente de Immigration and Customs Enforcement (ICE), ocurrido semanas antes.
Ambos casos fueron captados en video y han alimentado críticas tanto de la oposición como de sectores afines a políticas migratorias más duras que consideran excesivo el uso de la fuerza.
Despliegue federal y respuesta institucional
Frente a la presión social, la Casa Blanca desplegó aproximadamente 3 000 agentes federales en Minnesota para reforzar las labores de control migratorio y anunció un plan de “desescalada” destinado a reducir tensiones con la comunidad local. Sin embargo, este gesto no ha sido suficiente para frenar las protestas en ciudades como Minneapolis, St. Paul, Washington D.C. y Nueva York.
En Washington D.C., líderes religiosos y activistas fueron detenidos tras manifestarse dentro del edificio del Senado con consignas dirigidas a desfinanciar o disolver ICE, una de las demandas centrales de los movimientos convocantes.
Alcance nacional de las protestas
La intensificación de las acciones se observa en diferentes frentes:
- Protestas multitudinarias con miles de participantes recorriendo las calles de Nueva York, donde se levantaron consignas contra el ICE y la política migratoria federal.
- Movilizaciones estudiantiles y paros laborales en varios estados en apoyo al llamado a “no trabajo, no escuela, no compras” durante la jornada.
Organizaciones de derechos civiles, sindicatos y agrupaciones comunitarias han respaldado las acciones y exigido mayor rendición de cuentas sobre las prácticas de deportación y detención.
División política y efectos colaterales
La crisis está generando tensiones dentro del propio Partido Republicano, con sectores que advierten sobre los riesgos políticos de mantener tácticas agresivas mientras crece la desaprobación pública. Adicionalmente, la agenda migratoria se ha vuelto un punto clave en las negociaciones presupuestarias del Gobierno con el Congreso, con posibles implicaciones para el funcionamiento de agencias como el Departamento de Seguridad Nacional.
Balance preliminar
La jornada del 30 de enero se perfila como una de las más significativas en años recientes en materia de protesta social en Estados Unidos en respuesta a políticas migratorias. La confluencia de movilizaciones masivas, paros coordinados y respuestas institucionales sugiere un punto de inflexión en el debate público sobre la gestión fronteriza y los métodos de aplicación de la ley.


